El trastorno bipolar

Trastorno bipolar
Tiempo de lectura: 3 minutos

Si estás buscando información relacionada con el trastorno bipolar ¡este es tu artículo! A continuación, te contamos qué es, sus síntomas, causas… en fin todo aquello que necesitas saber.

¿Qué es el trastorno bipolar?

El trastorno bipolar es una enfermedad mental que provoca cambios extremos en el estado de ánimo de la persona que los padece.

Altos emocionales (manías) y bajos emocionales (depresiones)

El trastorno bipolar se manifiesta a través de altos emocionales o manías y bajos emocionales o depresiones.

¿Qué les caracteriza? De manera muy resumida:

  • Altos emocionales: denominados manías. La persona se siente extremadamente contenta o feliz.
  • Bajos emocionales: también llamados depresiones, en los que por el contrario, la persona se siente triste, apagada e incluso afligida.

¿Quién puede sufrir el trastorno bipolar?

Si bien todos estamos expuestos, suele ser más frecuente entre los adolescentes con edades comprendidas entre los 14 y los 24 años. Además afecta igual en hombres que en mujeres.

Es más usual de lo que pensamos, afecta a un 1-2% de la población.

¿Qué causa el trastorno bipolar?

Las causas que provocan el trastorno bipolar se desconocen aunque sí es más probable padecerla si se tiene parientes que padecen este trastorno.

¿Cuál es su sintomatología?

Tal y como hemos indicado antes, este trastorno se presenta a través de los episodios de «manía” y “depresión”.

Te contamos con más detalle cada uno de ellos:

Episodio de manía:

  • Sentimiento extremadamente alegre y optimista o por el contrario, irritable y sensible.
  • Hablar con mucha rapidez y sobre cosas diferentes a la vez, sin ningún sentido.
  • Sensación exagerada de poder, talento o euforia.
  • Necesidad de realizar acciones placenteras igualmente exageradas para sí mismo (como comer, practicar sexo, hacer compras).
  • Falta de sueño y descanso.

Episodio depresivo:

  • La persona se siente sin energía, alicaída, vacía,  y sin ganas de nada.
  • Falta de apetito y su consecuente pérdida de peso.
  • Desajustes en el sueño, tanto dormir poco como dormir mucho.
  • Sentirse infravalorado, negativo, sin interés y sin ilusión por la vida, pudiendo llegar a pensar en la muerte y el suicidio.

A simple vista, parece sencillo su diagnóstico, pero en realidad no lo es.

La persona con trastorno bipolar puede tener o no uno o varios síntomas mezclados entre sí, complicando el diagnóstico.

Hay que añadir además, que estos síntomas son similares al de otras enfermedades mentales.

Hay que valorar otros factores

Antes de llegar a este trastorno, el especialista ha debido de valorar otros factores, tales como:

  • Diferentes dolencias o enfermedades previas (traumatismos cerebrales, ictus o tumores).
  • Otras enfermedades mentales que presentan uno o varios rasgos similares a cualquiera de los dos episodios, por ejemplo la depresión o la esquizofrenia.
  • Ingesta de medicamentos y sus consecuentes efectos adversos.
  • Toma de alcohol o drogas.

Qué debes saber de su tratamiento

En un porcentaje elevado de los casos el trastorno bipolar tiende a ser crónico.

Como cualquier enfermedad, tiene sus fases y en base a la fase en la que el enfermo se encuentre el tratamiento irá destinado a moderar la enfermedad o a intentar hacerla desaparecer. En el caso de enfermedad crónica, los tratamientos están encaminados a suavizar y controlar los episodios para que la persona pueda tener una vida lo más normal posible.

Por un lado se tratará al enfermo con medicamentos tales como sales de litio, antiepilépticos y antipsicóticos. En paralelo a los medicamentos, el enfermo deberá recibir una adecuada atención psicológica.

El psicólogo le ayudará a aceptar que tiene una enfermedad, le inculcará actitudes positivas y le ayudará a reconocer los episodios, sus síntomas y fases. Una vez lo consigan, el médico debe ayudarle y enseñarle a convivir con la enfermedad.

Algunos factores a desarrollar como tratamiento psicológico por parte del profesional serian:

  • Intentar llevar a cabo una serie de hábitos saludables, por ejemplo, rutinas en el sueño, en la comida.
  • Hay que completar el tratamiento y no dejarlo cuando nos encontramos mejor, el abandono de tratamiento suele traer consigo recaídas importantes.
  • Prevenir las recaídas.
  • Hacer que el enfermo intente progresar en sus relaciones sociales y la integración con su entorno.
  • Prevenir las situaciones potencialmente peligrosas, como el suicidio.

Como cualquier enfermedad es importante que la persona afectada reciba el apoyo personal y profesional que necesita.

En Menttum nuestros profesionales te podrán ayudar personalmente sobre tu caso, para ello puedes reservar tu cita online o escribirnos en nuestro chat

Como te sientas más a gusto ¡Te esperamos!

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